Este año, la carrera de posgrado Especialización en la enseñanza del español como lengua extranjera de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNT dará a la comunidad sus primeros egresados. Se trata de la primera cohorte de profesores en Letras y en lenguas extranjeras que finalizan el cursado de un programa que les permitirá desempeñarse como docentes de Español como Lengua Extranjera (ELE) tanto en nuestro medio como fuera del país.

En el diseño de la carrera hemos puesto el acento en la idea de que no existe una única lengua monolítica, sino variantes que tienen que ver con aspectos geográficos, sociales y contextuales. Los módulos incluyen aspectos lingüísticos y gramaticales, cortesía conversacional, actos de habla y variaciones sociolectales como también manifestaciones culturales. El cursado pone énfasis en la producción de material innovador para la enseñanza de la lengua en nuestro medio a partir de textos y ejemplos auténticos de la cultura hispanoamericana, argentina y del NOA.

Desde el punto de vista pragmático, es necesario abordar el significado de la cortesía conversacional en las culturas de acercamiento como la nuestra o las de alejamiento como las anglosajonas. Ejemplos abundan en la cinematografía argentina y latinoamericana. El trabajo con filmes como "Qué tan lejos", de Tania Hermida y "El camino de San Diego", de Carlos Sorín, y canciones como las de Serú Girán o Los fabulosos Cadillacs ponen a los estudiantes en contacto con textos auténticos que necesitan ser contextualizados y analizados desde una perspectiva intercultural.

El módulo de textos literarios básicos en la enseñanza de ELE incluye el análisis del teatro de Carlos Alsina, de la poesía de Tucumán y el NOA, de la narrativa de Héctor Tizón, Clementina Rosa Quenel, Tomás Eloy Martínez, Rogelio Ramos Signes y otros autores, que colocan al estudiante en contacto con los hacedores de la cultura por medio de la lengua objeto de aprendizaje.

Es importante tener presente que el aprendizaje de idiomas foráneos amplía la capacidad de comprender un mundo plurilingüe, diverso y rico. En ese sentido, sólo el abordaje intercultural puede propiciar el respeto por la diversidad étnica y las distintas manifestaciones de la cultura.